“Las guerras correctas” en Las Provincias

Las-Provincias_VÍDEO_sobre_Las_Guerras_CorrectasEl GAL y Felipe González abren el telón” es el título de la noticia y el vídeo publicado por el diario digital Las Provincias sobre el estreno teatral “Las guerras correctas“. La noticia está firmada por José Forés Romero.
El vídeo cuenta con una entrevista a Gabi Ochoa, autor y director de “Las guerras correctas”, si queréis verlo, pinchad aquí.

Para saber más cosas sobre la obra de teatro “Las Guerras Correctas” podéis visitar Teatro del Barrio.

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Las Guerras correctas en eldiario.es: “¿Organizó usted el GAL, señor González?”

Las Guerras Correctas_noticia en_ eldiario.es Izquierda a derecha: Chani Martin (Rubalcaba), Manolo Solo (González), Gabriel Ochoa (director),  Luis Callejo (Gabilondo) y César Tormo (García Candau) // Foto: Armando Vázquez.
Las guerras correctas obra teatral de Gabi Ochoa.

El periódico digital eldiario.es publicó una completa información previa al estreno de la obra “Las Guerras Correctas”. El título de la notica es “¿Organizó usted el GAL, señor González?” y lo podéis encontrar en la sección de Cultura del periódico. Paula Corroto es la periodista que firma.

Para saber más cosas sobre la obra de teatro “Las Guerras Correctas” podéis pinchad aquí.

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Podéis leer más noticias sobre “Las guerras correctas” sin pincháis aquí.

 

TU CIUDAD DESDE LA DISTANCIA

Gabi Ochoa Web Imagen de Valencia

En ocasiones uno se ve viviendo fuera.

Se ve en un país extranjero, trabajando en algo que realmente le motive, y con su familia a su lado.

Más de alguna vez lo hemos hablado mi mujer y yo. Hemos fantaseado con la idea.

En un momento determinado pensamos, ilusos de nosotros, comprar un departamento en Buenos Aires. Incluso hacerlo a medias con otros amigos. Buenos Aires nos cautivó.

Pero del sueño una siempre regresa.

Hay una anécdota que siempre cuenta mi padre muy ligado a esto. Dice que un día iban él, sus hermanos y sus padres andando por Ceuta (mi padre, por el oficio de mi abuelo, vivió por media España) y que a uno de ellos se le ocurrió jugar a “imagínate que eres millonario”. Cada uno dijo qué iban a hacer con ese dinero, hasta que mi abuelo dijo, “ala, iros bajando del 600”. Los hizo bajar a la realidad.

Amo a mi ciudad, Valencia, y dudo que ya me pueda separar de ella.

Durante una época viví en Barcelona y en Madrid, las probé. La ciudad condal sí me fascinó, pero no era Valencia. Madrid me producía rechazo al principio, ahora es uno de mis sitios preferidos.

Todos queremos realizarnos en nuestra tierra, en nuestro lugar. Es como si nos perteneciera, como si fuera parte de nuestro ser, una extensión de nuestra alma.

Por eso se nos parte el alma cuando tenemos que irnos, cuando por circunstancias tan duras como una crisis, como esta estafa, nos vamos.

Durante este mes que he vivido despegado de Valencia, de mi mujer y mi hijo, he estado pegado a la pantalla viendo las noticias de allá, viviéndolas como si me afectaran, como si fueran conmigo, cuando cada vez más, la distancia (física y emocional) se me hace más evidente.

Buenos Aires me revienta de ideas. Me genera muchísimas preguntas, me activa creativamente. Es la segunda vez que piso sus calles y estoy convencido que no será la única. Los lazos son tan grandes, que he de volver.

Pero en esta distancia veo mi Valencia, allí, chiquita, como en un mapamundi de esos antiguos donde señalabas donde vivías.

 

En nuestra ciudad siguen habiendo desmanes políticos, que pararán tarde o temprano, porque van a caer. Siguen habiendo una casta, la mini-casta cultural sigue intentando caer matando, pero creo cada vez más en las nuevas generaciones y su fuerza regeneradora (como me jode que hayan pervertido conceptos como este o como “popular”, algo perteneciente al pueblo. Recuperemos el lenguaje, es nuestro!). Conozco a esa generación, la veo todos los días en mis clases, la conozco en las redes sociales, la aliento siempre que puedo. Van a ser los que hagan que el panorama cultural cambie 180º. Eso es lo que veo.

Y lo veo a miles de kilómetros, al otro lado del Atlántico, mientras tejo hilos insondables, redes en este lado para que sean referentes en aquel otro.

Me gustaría que los cuarentones como yo (estoy casi casi) sigan contando. La experiencia es un grado importante. Como también no nos olvidemos de nuestros creadores mayores, de aquellos que de verdad nos han ayudado, no aquellos que se han erigido en altares y de allí no saben bajar.

Nos espera un 2015 lleno de sorpresas, de buenas sorpresas. Van a caer sistemas, maneras, modos, y surgirán propuestas, ideas, creatividad a raudales y aunque nos costará, porque aún estamos anclados a viejos vicios nada buenos, hay que abrirse a ello.

Me gustaría acabar citando a una de esas jóvenes promesas, al talentoso Carles Chiner (Gener), que en la canción “El temps del llop” canta una frase que debería ser un estandarte para lo que está por llegar

“Ja no queda més camí que el que du de nou al canvi”

(Ya no queda más camino que el que lleva de nuevo al cambio)